Meta Ads es la publicidad de Facebook e Instagram. A diferencia de Google (donde apareces cuando alguien te busca), aquí te pones delante de personas que aún no te buscan pero encajan con tu cliente ideal. Por eso brilla en dos cosas: dar a conocer y recuperar.
Segmentar por público, no por volumen
La clave es elegir bien a quién le enseñas el anuncio: intereses, comportamiento o públicos parecidos a tus clientes actuales. Así no quemas presupuesto en gente que no te interesa.
Creatividades pensadas para el feed
En redes, la gente pasa el dedo rápido. Los anuncios tienen que invitar a parar, no a seguir de largo. Buenas imágenes y vídeos, con un mensaje claro, marcan la diferencia. Y el retargeting (volver a impactar a quien ya te conoció) suele ser lo más rentable.
Eso sí: mide contactos y ventas, no solo "me gusta". Los likes no pagan facturas; los clientes, sí.
