La mayoría de los pequeños negocios no pierden dinero en marketing por no tener grandes ideas, sino por repetir los mismos errores de siempre. La buena noticia: casi todos tienen arreglo, y evitarlos suele rendir más que cualquier campaña nueva.
Los que más cuestan
- Invertir en anuncios y no medir si traen clientes: gastar a ciegas.
- Mandar toda la publicidad a la home en vez de a una página pensada para convertir.
- Querer estar en todo (todas las redes, todos los canales) y no hacer bien ninguno.
- Cambiar de estrategia cada mes sin dar tiempo a que nada funcione.
- Fijarse en seguidores y "me gusta" en lugar de en contactos y ventas.
La raíz de casi todos
Casi todos nacen de lo mismo: no tener claro el objetivo ni medir. Cuando sabes qué quieres conseguir (más citas, más presupuestos, más ventas) y llevas la cuenta de cuánto te cuesta cada una, dejas de tomar decisiones por intuición y empiezas a poner el dinero donde funciona.
No necesitas hacerlo todo perfecto. Con enfocar bien, medir y tener paciencia para dejar que las cosas maduren, ya vas por delante de la mayoría de tu competencia.
