La abogacía es uno de los sectores donde la publicidad en Google puede ser más rentable: un solo caso (un despido, una herencia, una reclamación) puede justificar semanas de inversión. El problema es que el clic es de los más caros que hay, así que no puedes permitirte pagar por curiosos.

Ataca la intención, no la palabra genérica

No es lo mismo "abogado" que "abogado laboralista despido improcedente". Cuanto más concreta es la búsqueda, más cerca está la persona de contratar. Nos centramos en esas búsquedas de alta intención y dejamos fuera las que solo traen consultas gratis.

La landing hace la mitad del trabajo

El anuncio trae al cliente; la página lo convierte. Explicar tu especialidad, transmitir confianza y ponérselo fácil para llamar o escribir marca la diferencia entre pagar por un clic y conseguir un caso.

Y medimos casos y consultas de calidad, no formularios sin más. En un sector con el clic tan caro, afinar a quién le enseñas el anuncio es lo que separa ganar dinero de quemarlo.