Una web es como un coche: si no le haces mantenimiento, un día te deja tirado en el peor momento. Actualizaciones pendientes, una caída, un fallo de seguridad… y justo cuando más visitas tienes, tu negocio se queda sin escaparate. El mantenimiento evita esos sustos.
Qué incluye
- Actualizaciones y parches de seguridad.
- Copias de seguridad periódicas.
- Control de velocidad y de que todo (formularios, medición) siga funcionando.
- Pequeños cambios de contenido cuando los necesitas.
Por qué el servidor importa
Nosotros solo mantenemos webs alojadas en nuestros propios servidores, y no es por capricho: a diario parcheamos las vulnerabilidades que nos reporta nuestro sistema de alertas de seguridad. En un servidor de terceros, al que no tenemos acceso ni control, no podríamos garantizar ese nivel de protección. Preferimos responder de verdad por la seguridad de tu web.
Solo mantenemos lo que desarrollamos por el mismo motivo: conocer cada decisión de código nos permite responsabilizarnos de la seguridad, la velocidad y cada integración, sin depender de trabajo ajeno que no controlamos.
