Antes de llamarte, casi todo el mundo mira tus reseñas. Son la prueba social que decide si el cliente te elige a ti o al de enfrente, y además Google las tiene muy en cuenta para mostrarte en el mapa. Por eso conseguir reseñas (buenas y frecuentes) es una de las acciones más rentables de un negocio local.
Cómo conseguir más sin agobiar
La clave es pedirlas en el momento justo: cuando el cliente está contento, recién terminado el servicio. Pónselo fácil con un enlace o un QR directo a dejar la reseña. Un cliente satisfecho suele decir que sí; el problema es que casi nunca se lo pedimos.
Qué hacer con una mala reseña
No te la tomes como algo personal ni entres al trapo. Responde con educación, reconoce lo que puedas y ofrece solucionarlo fuera. Una mala reseña bien contestada transmite más confianza que veinte perfectas: demuestra que estás y que respondes.
Y responde también las buenas: agradecerlas anima a otros a dejar la suya y le dice a Google que tu ficha está viva.
